domingo, 28 de agosto de 2022

Delirio de sombra

 

Será cosa de la luna
de los inquietos perfiles de los gatos
de la sombra que ve la luz de nuevo
y sonríe
y palpita y quiere hablar
porque el lenguaje trae un viejo nombre a su boca
y quiere hacerse carne
para caminar por la ciudad abyecta
y aventajar al tiempo
procurando un encuentro imposible
agitando de vibraciones una
cabeza que niega rendida
mientras una voz al interior dice
que es sólo un recuerdo
que nada pasa dentro de aquel otro corazón
que tal vez sólo sea curiosidad
que no hay soporte para sostener el poema
que no hay ayer de voces junto al río
que la sombra debe al fin callarse
y mirar más bien al porvenir
por si el amor es alguna otra vez
posible
 
28/08/2022


jueves, 15 de abril de 2021

UNA CONJETURA SOBRE EL OLVIDO

Fotograma de 2046 (Wong Kar-Way, 2004)

Sabrás que ese silencio -que se han procurado mutuamente- es definitivo, cuando un día cualquiera, de pronto la recuerdes y busques pronunciar su nombre, sin que éste salga de la punta de tu lengua. Además, todo eso que sientes ahora al pensarla, y al rememorar los pocos momentos que estuvieron juntos o cerca, será entonces una tibia evocación que dibujará apenas en tu rostro una sonrisa; un arquear las cejas y suspirar, mientras piensas en cómo habría sido. Y así, eso, de manera automática, quedará relegado a un segundo, tercero o cuarto plano, cuando la próxima preocupación cotidiana concite tu atención. Pero, quizás, y esto es interesante, te dé por distraerte de lo que estés haciendo y busques en tu boca la vibración de esas letras y sílabas con las que solías darle un espacio en tu mundo, y logres encontrarlas y te arrojes a ese recuerdo con los brazos abiertos; y, poco a poco, de eso no quede casi nada, porque en tu imaginación se irán gestando situaciones, tiempos, lugares, en los que volverás a sostener con ella conversaciones improbables, tal como esas que hoy preñan tu cabeza de futuros. Y volverás a amarla, de manera tan breve, con la misma intensidad con la que lo estás haciendo ahora, justo en este momento. Lo sabes, ya has pasado por todo esto antes y comprendes que ningún amor muere, que ninguna ilusión es vana, que algo infinitesimal de ese fuego queda… acaso lo suficiente para vislumbrar el resto del camino.

julio 2019/abril 2021




lunes, 1 de abril de 2019

Entrevista a Ileana Matamoros, una espectadora involucrada de ROSITA


Rosita (Ileana Matamoros, 2018) describe la búsqueda de una sobrina sobre el pasado de una tía fallecida muchos antes de su nacimiento. Ambas comparten el mismo nombre. La fascinación en torno a su tía muerta se acrecienta con la presencia de un discurso mecanografiado, una grabación en disco de carbono del mismo y una película súper ocho; todos ellos registros sobre la graduación de bachiller de Rosita. Poco tiempo después la tía de Ileana fallecería, a consecuencia de un cáncer, antes de los 20 años de edad. En su documental Ileana busca las historias ocultas de su tía así como esos rasgos que la acerquen a ese personaje que de alguna manera marcó su vida. Esta entrevista se realizó en mayo de 2018.

Tu documental parte de un material de archivo, una película súper 8. Como estudiantes de cine de la Universidad de las Artes hemos tenido una mediación académica, una experiencia aúlica precede este ejercicio. ¿Antes de esto, habías tenido la idea de hacer algo con ese material, con esa película casera?
Claro, la idea de hacer esta película surge de la clase Investigación en cine de Andrés Dávila, en la que abordamos las posibilidades del ensayo documental, del ensayo cinematográfico y el cine documental. Algunas de esas posibilidades eran el uso del archivo, el found footage y los archivos familiares. Además, como había que hacer un trabajo para fin de semestre, fue también como un instinto de supervivencia. Me pregunté: “¿Qué hago?” Frente a eso -cuando te ponen una consigna eso es lo rico, el ver para dónde corres- me dije: “Bien, yo sé qué voy a hacer. Tengo el archivo de mi familia, además tengo unas películas súper ocho.” Ese primer ejercicio, que algunos lo conocieron porque lo proyectamos en clase -lo proyectaron en una Semana Cero también-, se hizo sólo desde el punto de vista de la imagen, de la película súper ocho, y había voces mías que analizaban ese material de archivo.

jueves, 10 de enero de 2019

Estación de lluvia


 1

Aquí estuvieron no estas palabras
sino otras; con las que intenté cifrarte, sin evidencia ni testigos.

¿Será de sacudirse la frustración de los hombros?
¿Reiniciar el discurso y buscar neciamente lo acaecido?

¿O ir más bien al punto exacto en el que describía
un lenguaje sin ataduras, devenido silencio, calor y vida?

¿O simplemente ser sincero
y decir que entre tanta voz próxima
quisiera ser el lugar que busca una mirada?

* * *

Que este espacio se alimente
no de conjeturas, no de delirios, no de anhelos,
sino de toda certeza que reciban y otorguen nuestras manos,
de cada sentir que a la piel acuda,
y con toda luz que, desde otros ojos, en nuestros ojos se estacione.